Cirugía Maxilofacial

Qué es la cirugía maxilofacial?

La cirugía maxilofacial es una especialidad médico-quirúrgica que tiene su campo de actuación en cabeza, cara y cuello.

Dentro de este amplio territorio existen diferentes áreas de patología como son la cirugía ortognática, los implantes dentales, los traumatismos o los tumores.

A continuación exponemos brevemente cada uno de los campos en los cuales el Centro MEDICALPUR de Cirugía Maxilofacial e Implantología dental puede dar solución a las dolencias o problemas que usted pueda presentar, gracias a su experimentado equipo de profesionales.

Cirugía Ortognática

Podríamos definir la Cirugía Ortognática como la Cirugía Estética del Esqueleto de la Cara. Cuando uno o varios de los huesos que conforman la cara (maxilar, mandíbula, mentón, nariz, pómulos..) están alterados en tamaño, forma o posición, la cara pierde su armonía y nos encontramos ante una deformidad maxilofacial.

El porcentaje de personas de la población que tienen algún tipo de disarmonía facial se encuentra según diversas estadísticas entre el 25 y el 30%

En todos los casos en que la deformidad de la cara afecta a maxilar y/o mandíbula, la oclusión de los dientes está alterada. Los dientes de manera natural en estos casos se desordenan y sufren las llamadas “compensaciones dentarias”. El papel del especialista en ortodoncia es esencial en estos casos para conseguir ordenarlos dientes en las arcadas, y permitir que al colocar los huesos en su sitio consigamos además de armonía facial, una correcta oclusión.

Distracción ósea

La osteodistracción es un novedoso sistema que hace posible el crecimiento de los huesos, en longitud, altura o anchura, mediante la colocación de unos dispositivos especialmente diseñados para ello, llamados distractores óseos.

Desde principios de siglo es una técnica ampliamente conocida y utilizada y hasta hace pocos años practicada única y exclusivamente por los cirujanos ortopédicos en el tratamiento de pacientes con enanismo. Mediante la osteodistracción se conseguían resultados asombrosos en el alargamiento de las extremidades superiores e inferiores.

En el transcurso de esta última década, la osteodistracción ha entrado a formar parte del armamentario terapéutico del que dispone el cirujano maxilofacial. Los distractores óseos utilizados en cirugía maxilofacial presentan un tamaño mínimo y ergonómico, lo que proporciona al paciente comodidad, siendo imperceptibles para el resto de la gente.

Glándulas salivares

Las glándulas salivares constituyen un sistema o red de glándulas mayores (parótidas, submaxilares y sublinguales)y menores cuya función es mantener un adecuado estado de humedad en la cavidad oral mediante la secreción de la saliva y para la buena salivación de los alimentos.

Las glándulas salivares pueden verse afectadas básicamente por inflamaciones o por tumores. Cabe destacar que la mayor parte de los tumores son benignos.

El nervio facial, responsable de la inervación de la musculatura de la cara, discurre a través del espesor de la glándula parótida por lo que, en caso de cirugía, debe ser realizada por un equipo experto y con experiencia en este tipo de intervenciones.

Mucosa

La mucosa oral es el revestimiento que tapiza el interior de la boca y puede ser asiento de patología tanto benigna como maligna.

Las enfermedades benignas de la mucosa pueden ser de tipo inflamatorio, bien traumáticas o de causa infecciosa. A veces aparecen tras la toma de fármacos o bien en situaciones fisiológicas, como los épulis del embarazo.

Las lesiones malignas de la mucosa oral o cáncer oral son mucho más frecuentes de lo que en general se cree y están directamente relacionadas con el alcohol y el tabaco.

Todas estas lesiones pueden manifestarse en su inicio como una ulcerita o “llaga”, por lo que ante la aparición de una, sobre todo sin antecedente de traumatismo, y si no sana en unos 10-12 días, se debe consultar al especialista para su valoración.

La realización de una biopsia identifica las lesiones para posteriormente realizar el tratamiento oportuno.

Articulación temporomandibular (ATM)

La articulación temporomandibular (ATM) es una articulación doble formada por la parte superior de la mandíbula (los llamados cóndilos mandibulares) y el hueso temporal del cráneo.

La complejidad, tanto por la sofisticada estructura anatómica (con un menisco intraarticular, un sistema ligamentario y muscular propio, etc) es una articulación con frecuencia objeto de consulta al cirujano maxilofacial.

Existe patología de tipo degenerativo, traumática o tumoral. En todos estos casos es necesario realizar un completo estudio clínico y radiológico para poder establecer un diagnóstico (Síndrome de Dolor – Disfunción de ATM, Síndrome de dolor miofascial) y proponer de esta forma al paciente el tratamiento más adecuado.

Traumatismos faciales

Los traumatismos faciales representan una patología con características especiales y diferentes de aquellos otros traumatismos o fracturas que pueden acontecer en el resto del organismo.

Las fracturas de los huesos de la cara ocasionan problemas tanto desde el punto de vista estético como funcional. La fractura del maxilar superior o de la mandíbula ocasiona una alteración entre la relación de los dientes superiores e inferiores (alteración de la oclusión dentaria) que puede acarrear serias complicaciones (dificultad para la masticación, dolores, problemas en la articulación temporomandibular…) si no se realiza una perfecta reducción y estabilización de la fractura.

Tumores de la cavidad oral

Un capítulo extenso dentro de la especialidad de cirugía oral y maxilofacial se dedica al estudio y tratamiento de las enfermedades neoplásicas (tumores) de la cavidad oral, cara y cuello.

Este tipo de lesiones requieren un estudio minucioso para llegar a un diagnóstico preciso. Por ello se requiere un abordaje multidisciplinar , con la colaboración de muchos especialistas, entre los cuales juega un papel fundamental el cirujano maxilofacial, por su conocimiento especial de esta zona anatómica. La mayoría de los tumores malignos requieren de la actuación del cirujano maxilofacial, bien como vía de diagnóstico, mediante la toma de la biopsia, o bien, como ocurre en la mayoría de los casos, como planificador y ejecutor de la estretagia de tratamiento y siempre en el seno de un Comité de Tumores multidisciplinar.

La cirugía de los tumores malignos de cabeza y cuello puede dar lugar siempre a mutilaciones de partes importantes del paciente, aunque se trate de tumores pequeños, debido a que es un espacio muy reducido donde se concentran una cantidad enorme de estructuras funcional y estéticamente muy importantes. Afortunadamente, en la actualidad contamos con técnicas de reconstrucción microquirúrgica, pudiendo obtener resultados estéticos y funcionales impensables hace solo una década.